Si el camino de Cristo es difícil, es el bueno.

Meditación de la palabra dominical – Domingo XIX del Tiempo Ordinario – Ciclo B Como discípulos de Cristo estamos obligados a imitar a nuestro maestro en nuestros actuales estados de vida y contextos socio – culturales. Pues bien, hoy Jesús nos dice algo que va en contra de nuestra común soberbia: “el que quiera serSigue leyendo “Si el camino de Cristo es difícil, es el bueno.”

La verdadera felicidad es Cristo

Meditación de la palabra dominical – Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario – Ciclo B En el evangelio hemos podido ver a un joven que se acerca a Jesús a toda prisa buscando lo que todos buscamos, la felicidad. Dentro de todos los corazones humanos no falta el anhelo de la satisfacción plena y el disfruteSigue leyendo “La verdadera felicidad es Cristo”

Los templos y nuestra fe

La arquitectura diseñada para la construcción de los templos son parte de la producción artística de nuestra Iglesia, y el arte cristiano es una forma muy importante y común de expresar nuestra fe. Los elementos visuales siempre se han mostrado útiles para estimular nuestro interior trascendental y suscitar en nosotros una mirada contemplativa de lasSigue leyendo “Los templos y nuestra fe”

«Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne.»

Meditación de la palabra dominical – Domingo XXVII del Tiempo Ordinario – Ciclo B Mi meditación ha girado en torno al Sacramento del Matrimonio. Primero dejemos clara una distinción, pues los laicos católicos que se casan deberían saberlo bastante bien, pero no se da el caso en la mayoria. El Matrimonio es un Sacramento enSigue leyendo “«Ésta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne.»”

Cuidado con la soberbia intelectual

Ocurre con frecuencia que un católico bien formado y sediento de seguir aprendiendo las maravillas doctrinales y dogmáticas que manan del evangelio, se expone a un peligro que ocurre con no poca frecuencia, se trata de la soberbia intelectual, una soberbia que se va alimentando a medida que se avanza en el estudio y seSigue leyendo “Cuidado con la soberbia intelectual”

Ojalá y todos fuéramos buenos cristianos

Meditación de la palabra dominical – Domingo XXVI del Tiempo Ordinario – Ciclo B En las lecturas de hoy mi meditación se ha enfocado en Josué y los profetas; en Juan y los demás discípulos. Las actitudes que éstos expresaron al Señor ante la aparición de unos nuevos profetas, podemos verla con mucha frecuencia enSigue leyendo “Ojalá y todos fuéramos buenos cristianos”

La sociedad en la que vivimos

Es evidente que la sociedad en la que vivimos hoy en día es de todo menos religiosa, al menos no una religiosidad ordenada. En la mayor parte de las ocasiones, la religión parece ser una respuesta hacia la realidad de lo trascendental, nada mas. Una creencia para calmar la consciencia ante la evidente realidad delSigue leyendo “La sociedad en la que vivimos”

La humildad ante todo

Meditación de la palabra dominical – Domingo XXV del Tiempo Ordinario – Ciclo B ¿Por qué Jesús nos dice que acoger a un niño es acogerlo a él? Porqué los niños son humildes, sencillos, amables, alegres y apasionados por los padres. Los niños andan despreocupados por el mundo, jugando y riendo, porque se saben protegidosSigue leyendo “La humildad ante todo”

El problema de la comunión en la mano

NOTA ACLARATORIA: se que al leer el título podría trastornarse tu interior. Ya empiezan a florecer esos sentimientos negativos y de disputa. Como dominico he aprendido que de los herejes, cismáticos, tradicionalistas o modernistas, católico practicante o no practicante, etcétera, algo se puede aprender que ayude a fortalecer nuestra fe. Las intenciones de este artículoSigue leyendo “El problema de la comunión en la mano”

Cristiano, endurece tu rostro como pedernal

Meditación de la palabra dominical – Domingo XXIV del Tiempo Ordinario – Ciclo B Del libro de Isaias 50,5-9a Del libro de los salmos 114,1-2.3-4.5-6.8-9 De la epístola del Apóstol Santiago 2,14-18 Del evangelio de San Marcos 8,27-35 Ya se ha dicho muchas veces que una fe que no se expresa con los actos deSigue leyendo “Cristiano, endurece tu rostro como pedernal”

Crea tu sitio web con WordPress.com
Empieza ahora